¿Tu web está haciendo su trabajo… o está de adorno?
Tener una web es el primer paso, pero hay una diferencia enorme entre tener una web que simplemente existe y tener una web que trabaja por y para ti.
Si llevas una temporada viendo que potenciales clientes entran pero no contactan, no piden presupuestos y no te escribe… el problema probablemente está en cómo está planteada tu web.
Hoy te expongo 4 señales por las que una web no convierte, y cómo puedes identificar si alguna de ellas está afectando a la tuya.
1. Tarda demasiado en cargar
Si tu web tarda más de 3 segundos en cargar, el 50% de los usuarios se marchan antes de ver nada.
Una web lenta no solo frustra al usuario, también penaliza tu posicionamiento SEO en Google.
Para comprobar la velocidad de tu web, puedes acceder a herramientas como PageSpeed Insights de Google de manera gratuita. Si el resultado es bajo, suele haber solución: optimización de imágenes, caché, hosting mejor… A veces la solución es más sencilla de lo que parece.

2. No está pensada para móvil
Gran parte del tráfico web viene desde el móvil, y si tu web se ve mal en pantalla pequeña (los textos son diminutos, imágenes cortadas…), estás perdiendo a más de la mitad de tus visitas.
Si ahora entras en tu web desde tu teléfono, ¿Cómo se ve? ¿Puedes leer sin hacer zoom? ¿Los botones está visibles y son fáciles de pulsar? Si la respuesta a alguna de estas preguntas es no, hay que optimizar tu web para uso móvil.

3. No queda claro lo que ofreces
Tienes unos pocos segundos para convencer a alguien de que se quede en tu web. Si al entrar no entiende inmediatamente qué haces… se va a marchar y buscará otro servicio.
El error más habitual es empezar hablando de cualquier otra cosa que no sea el servicio o el pro en lugar de hablar de lo que el cliente necesita.
Hay una diferencia entre decir «Soy profesor de salto con 10 años de experiencia» y decir «Te ayudo a mejorar tu técnica de salto». El primero habla de ti y el segundo habla de lo que puedes hacer por ellos.

4. La llamada a la acción no está clara
¿Qué quieres que haga alguien cuando entra en tu web? ¿Que te escriba? ¿Que reserve una llamada? Si no se lo dices claramente, no lo harán… Así de sencillo.
Cada página de tu web debería tener una acción principal visible: un botón, un formulario, un enlace… Sin complicaciones y sin que el usuario tenga que estar dando vueltas por la web para ver cómo contactarte.

¿Y ahora qué?
Si después de leer esto has pensado «ay, esto me pasa a mí» en más de un punto, ¡no te agobies! Todos estos problemas tienen solución, y muchos de ellos son más sencillos y rápidos de resolver de lo que parece.
Si quieres que eche un vistazo a tu web y te diga qué puede estar fallando y cómo mejorarlo, escríbeme y charlamos.